En las principales zonas cacaoteras del país, el futuro de la producción agrícola depende cada vez más de profesionales del campo capaces de combinar la experiencia técnica con la gestión comercial y la sostenibilidad. Frente a este escenario, se inauguró la décima edición de las Escuelas de Agroemprendimiento, una iniciativa del Plan Cacao que busca consolidar fincas más eficientes, rentables y adaptadas a las exigencias del mercado internacional.
Este programa formativo celebra un hito importante en su trayectoria al cumplir una década enfocado en el desarrollo rural. Desde su implementación en 2017, la plataforma ha tecnificado a más de 2.800 agricultores en comunidades clave de las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí y Esmeraldas, destacando además una participación histórica del 32% de mujeres en los talleres.
Un modelo integral para el agro
La evolución de este esquema formativo ha trascendido la capacitación agrícola tradicional, convirtiéndose en una estructura que promueve el liderazgo y la visión empresarial en territorio. Para este ciclo 2026, las proyecciones apuntan a capacitar a cerca de 300 nuevos participantes en cantones con alta dinámica cacaotera como Quinindé, Chone, Bolívar, Baba, Buena Fe, Babahoyo, Mocache, Quinsaloma, Vinces, Ventanas, Bucay, Naranjito y Simón Bolívar.
«Apostamos por agricultores más preparados, capaces de tomar decisiones informadas, gestionar sus fincas de manera sostenible y construir nuevas oportunidades para sus familias y comunidades», señaló Daniel Martínez, Vicepresidente de Supply Chain de Nestlé Ecuador, la empresa que impulsa este programa de desarrollo en el país.
Malla técnica y comercialización
El contenido dictado dentro de las aulas de campo está diseñado para una aplicación directa en la gestión diaria del cultivo, dividiéndose en varios ejes estratégicos:
Manejo técnico: Técnicas de poda, cosecha oportuna, selección de mazorcas, nutrición y control integrado de plagas.
Administración: Implementación de registros productivos, costos, presupuestos y flujo de caja aplicado al agro.
Asociatividad y mercado: Liderazgo rural, toma de decisiones colaborativas y marketing agropecuario para la búsqueda de valor agregado.
Sostenibilidad: Prácticas de agricultura regenerativa y mitigación del cambio climático.
Trazabilidad y estándares globales
El fortalecimiento de estas capacidades técnicas busca responder a desafíos estructurales como la baja rentabilidad del sector y la necesidad de un relevo generacional organizado. Al incorporar mejores prácticas agrícolas de manera continua, los productores optimizan la eficiencia de sus suelos y elevan los estándares de calidad del grano nacional.
Actualmente, este ecosistema de soporte técnico trabaja junto a 7.500 agricultores en 11 provincias del país. Como reflejo del avance en sostenibilidad y exigencia ambiental, el 80% del cacao vinculado a esta iniciativa cuenta con la certificación internacional Rainforest Alliance, mientras que el 20% restante se rige bajo verificaciones internas enfocadas estrictamente en mantener cadenas de suministro libres de deforestación.